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La Embajada

La embajada de España en Brasilia es un ejemplo de la modernidad arquitectónica española que no deja indiferente a nadie. Su autor es Rafael Leoz, una figura poco convencional del siglo XX.

En Brasilia, las embajadas están concentradas en una zona de la capital y todas ellas tienen una arquitectura curiosa y prácticamente conforma un laboratorio arquitectónico que consiste en reunir una amplia colección de piezas arquitectónicas de todo el mundo, encargadas a figuras relevantes y todas ellas diseñadas. La embajada francesa, de Le Corbusier y Guillermo Julian de la Fuente, la alemana de Hans Scharoun, la italiana, de Pier Luigi Nervi, o la española son valiosos ejemplos de este conjunto arquitectónico.

He de confesar que me siento muy afortunada de haber podido visitar y disfrutar de todas ellas y de haber vivido unos cuantos años en la que a mí, me parece la mejor Embajada del mundo.

La parcela sobre la que se construye la embajada es un rectángulo de 100×250 metros en el que se encuentran la residencia del embajador, la cancillería y las viviendas del cuerpo diplomático. El edificio representa toda una oda al hexágono. Las estancias, las terrazas, los ascensores, las piscinas, las alfombras, las columnas, las mesas… Todo es hexagonal lo que hace que en algunos momentos sientas que vives dentro de un panel de abeja. Por fuera está pintada con un tono rojizo intenso, similar al de la tierra de Brasilia.

Curiosidades

Cuando yo vivía ahí, había uno o varios nidos de murciélagos que nos complicaban un tanto la existencia. Algunas veces te los encontrabas de noche por lo que había que estar casi siempre con un cojín en la cabeza para que no se te engancharan al pelo. Otras muchas, te los encontrabas muertos ahogados en la piscina, y hasta hay quien compartió viaje en el ascensor con ellos.

Al “castelo vermelho” no le faltaba de nada. A los murciélagos se sumaban unos ruidos y fenómenos extraños que nos ponían muy a menudo los pelos de punta. Se escuchaban pasos de madrugada, se movían sillas de hierro forjado y se encendían luces de una forma inexplicable. Algunos comentan que estos actos paranormales son obra de un obrero que se cayó de un andamio y perdió su vida durante la construcción de un edificio.

Todas las residencias de la zona dan al lago y las cancillerías al bosque menos en el caso de España. ¿Por qué? Cuentan algunos que a Leoz le dieron el plano al revés y que por eso la cancillería da al lago y la residencia al bosque.

Una opinión en “La Embajada

  1. Me recuerdo y mucho de esta Embajada, de la cancha de tenis, la piscina, y hasta de los garages. La última vez que estuve en Brasilia pase por allí para visitarla y recordarme de esas vivencias. Muy igual pero ahora con pared en vez de la malla.
    Saludos!!!

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