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Terminator

Me piden que hable menos de fiestas “pijas” y que me pongo un poco más picante y como vuestros deseos son órdenes, os presento a:

“Ice Breaker alias TERMINATOR»

Hoy os quiero contar cómo entró semejante artilugio a mi vida.

Hace exactamente un año, me invitaron a la despedida de soltera de Violeta, una encantadora compañera de trabajo. En principio el plan consistía en una discreta cena con copas en un restaurante cubano del centro de Madrid, ¿qué más se puede esperar de una despedida entre compañeras de trabajo? Pero por algún motivo debí perderme una cadena de e-mails y de eso me di cuenta cuando llegué al restaurante y la única persona que estaba sentada en la mesa que teníamos reservada no era de la oficina. Podía tratarse de un error o podía ser alguna amiga externa de la novia así es que muy educadamente pregunté:

– Hola, soy Fulanita y trabajo con Violeta. ¿Tú…?
– Ay hola. Yo soy Puri de la “Maleta Roja”, encantada. (Efectivamente le acompañaban 4 maletas rojas.)
– Igualmente pero, perdona ¿qué es eso de la Maleta Roja?

– Ah, pero ¿tú no venías a una despedida de soltera?
– Sí, ¿por?
– ¡¡¡Es que habéis contratado un tupper-sex!!!
Horror, no sabía qué era eso,pero preferí no seguir preguntando.

Paulatinamente fueron llegando las invitadas a tan “original evento” y fuimos tomando asiento. Casi todas venían ya mentalizadas y preparadas, por eso estoy casi segura de haberme perdido alguna información previa. Pedimos la bebida y la comida y, una vez libres de responsabilidades, Puri se puso manos a la obra.

Empezó diciéndonos que nos dedicaría tres horas y abrió la primera. No os podéis ni imaginar lo que salía de ahí.¡Tres horas analizando productos que se usan en el sexo! Impresionante sobre todo para mí que de esas cosas no sabía nada. Pero dicen por ahí que “allá donde fueres, haz lo que vieres”, así es que yo me concentré y decidí escuchar mucho a Puri y probar todo lo que pasara por mis manos…

Al principio: velas comestibles, chocolate de untar con pincel, polvos de sabores, aceites lubricantes…Ahí todo se comía o se chupaba. Yo estaba ya mareada de chupar brazos, ante brazos, hombros, escotes. ¡Qué barbaridad!
A continuación: perfiladores de labios que te ponen morritos Jolie y frou-frous especiales. Dentro de esta categoría estaba el “Volaré”. Y anda que no vuelas con eso. Os animo a probarlo. La sensación es idéntica a la del “efecto oraldine” pero por los bajos fondos. ¡Impresionante! Como comprenderéis, el ambiente se iba calentando a medida que Puri sacaba más productos de aquellas maravillosas maletas. Y cuando creí que ya no me quedaba nada por ver empezó a sacar picardías, pelis y dildos.

¿Que qué es eso? Pues la misma pregunta hice yo. Para los que no lo sepáis, dildo es la nueva forma actual y elegante de llamar al consolador de toda la vida.
Sinceramente no tengo palabras para describir mi cara al ver semejante adefesio por primera vez. Los había grandes, pequeños, enormes, bajitos, de colores, lisos, anchos, gruesos, con luces sin ellas…Mi vecina intentaba pasarme el primero de ellos pero yo no me atrevía ni a tocarlo. ¡Qué impresión, qué cosas inventan!

Puri estaba concentrada explicándonos que las mujeres somos en la mayoría clitorianas (wikipedia) y que solemos tardar una media de 30 minutos en “abrazar las nubes”, cuando de pronto llegó a mis manos TERMINATOR. Grande, colorido, inteligente, rápido, ESPECTACULAR. Yo me enamoré de él a primera vista.

– Puri, ¿perdóname pero este qué tal es?
– Uy, ese es el mejor. Si normalmente tardas 30 minutos, con ese tardas 3 minutos. Gira e incluye unas perlas masajeadoras y un delfín con 4 velocidades independientes.
– ¿Síiiiiiii? ¿Y cuánto cuesta? dije yo esperándome una burrada.
– 30€.
– ¡Me lo llevo!

Carcajada general al oír mis últimas palabras. Pero es quesinceramente no creo que 30€ sea dinero si aquel artilugio respondía como debía. Nadie más se atrevió con un dildo pero estoy segura que las que me lean ahora se arrepentirán. Os confieso que en un principio me compré el bicho ese al que bauticé “TERMINATOR” para hacer la gracia. De hecho, lo presenté en sociedad paseándolo por varias fiestas durante todo el verano 2009.

Pero un día lo probé. Y… vaya si abrazas las nubes en 3 minutos. Yo creo que directamente atraviesas disparada las nubes, pasas escopetada por la atmósfera y entras en Plutón como una bala y dudo que todo ese recorrido llegue a los 3 minutos. ¡QUÉ INVENTO!

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